Las religiosas de la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz

Almas sacrificadas y dedicadas a cumplir la voluntad de Dios en todo momento, olvidándose de sí mismas con el elevado fin de salvar a las demás almas. Sus vidas son de gran austeridad y su alegría en el servicio de Dios no alcanza a ser comprendida por el mundo. Los hombres de poca fe juzgan que pierden su vida, pero al servicio de Jesús y María, estas santas mujeres alcanzan la felicidad aquí en la tierra y la tienen asegurada, si perseveran, para la vida eterna.

Los trabajos de las monjas palmarianas

Conjuntamente con su vida de oración que eleva a estas almas a una vida contemplativa y a una íntima unión con Jesús y María, las monjas en el convento de El Palmar de Troya, con sus manos, hacen trabajos de gran valor artístico. Sus bordados son de una gran hermosura y difícilmente se encontrarán tales trabajos hechos con la misma perfección y belleza fuera del Palmar. Ver los trabajos

Invitadas a venir a nuestra santa Orden

Nosotros aceptaríamos a las religiosas de otras órdenes religiosas que deseen estar en la Verdadera Iglesia y no en la confusión de la iglesia romana, pero tienen que saber que nuestra vida religiosa es semejante a la de la reforma de Santa Teresa de Jesús. En el convento no hay televisión, ni internet, ni vacaciones, y es de gran sacrificio. También, hay que estar dispuesto a rechazar de todo corazón el modernismo que se infiltró en la iglesia romana. No obstante, lo que sí se encuentra es a Dios. Santa Teresa decía que con Dios basta. Se recuerda que esta invitación fue hecha años atrás por el Señor en los mensajes Celestiales dados en El Palmar de Troya.

Día 28 de septiembre de 1973

   (Sagrado Lugar del Lentisco de El Palmar de Troya. Se apareció el Señor a Clemente Domínguez y le dio el siguiente Mensaje:)

Y vosotras, las monjas: ¡Huid de los capellanes y directores espirituales que no os enseñan según la Santa Tradición y el Magisterio de la Iglesia! Desconfiad de esas doctrinas, porque lo más seguro que esas doctrinas sean para quitaros de la Verdad y de la Auténtica Fe. Y, no os alarméis, porque tiempos peores vendrán.

Día 31 de mayo de 1977

 La Santísima Virgen María dio el siguiente Mensaje:

   ¡Cuánto quiero a mis amadísimas y queridísimas hijas las Monjas Carmelitas de la Santa Faz! ¡Qué hermosura! Los Ángeles se asocian llenos de gozo cuando oyen a estas monjitas hacer oración en este Sagrado Lugar. ¡Qué hermosura de estas Monjas Carmelitas de la Santa Faz!

Los hermosos bordados hechos por las religiosas en el Sagrado Lugar de El Palmar de Troya