Historia de la Capilla del Pozo de la Virgen de El Palmar de Troya

Día 19 de junio de 1973 Sevilla. Describe el vidente Clemente Domínguez: “Alrededor del mediodía de hoy, 19 de junio, en mi habitación, se me ha aparecido la Santísima Virgen María, bajo la advocación del Carmen y me ha dicho lo siguiente”:

La Santísima Virgen del Carmen

«Querido hijo: Es necesario que lleves a la prensa mis palabras de llamamiento para el día 16 de julio, Festividad del Carmelo, de concentración de mis hijos en el Sagrado Lugar de El Palmar de Troya.

HAGO UNA LLAMADA ESPECIAL A LOS ENFERMOS. Mis queridos hijos: Acudid, los que padecéis enfermedades, a El Palmar de Troya. Allí recibiréis todos mi bendición y os escucharé. Quiero comunicaros que Yo misma, el 16 de julio, bendeciré el agua del Pozo del Sagrado Lugar de El Palmar de Troya. Deseo que los enfermos bebáis el agua que Yo bendeciré ese día. Desde el 16 de julio el agua dejará de ser de los hombres, pues se convertirá en Agua de vuestra Madre del Palmar, para sanar a los enfermos. OS PROMETO QUE A CONSECUENCIA DE LA VISITA QUE HAGÁIS A EL PALMAR, CURARÁN MUCHOS ENFERMOS. Queridos hijos: Venid con Fe, con espíritu de oración y sacrificio. Venid decentemente, con decoro y modestia.

Llamo, en general, a los enfermos de España y de todas las Naciones. Buscad primero la curación del alma y después la del cuerpo. Os bendigo ».

El día 16 de julio de 1973, Festividad del Carmelo, sobre las 12,30 de la madrugada, el vidente Clemente Domínguez comenzó el Santo Ejercicio del Viacrucis, solemnemente cantado, como diariamente se hace en El Palmar. Un buen número de peregrinos rodeaban el Sagrado Lugar del Lentisco, reparando los ultrajes al Divino Rostro de Jesús. Terminado el Santo Viacrucis, cayó en éxtasis Clemente Domínguez, ante la presencia de Nuestro Señor Jesucristo, que manifestó una vez más su infinito amor y complacencia, signando, acariciando y abrazando a algunos de los peregrinos, así como bendiciendo, besando y pasando por sus llagas los objetos religiosos que ellos presentaban. Los fieles entonaban cánticos tradicionales al Señor, mientras Él derrochaba su amor y sus gracias sobre todos. Tras la visión del Señor, se apareció a Clemente la Santísima Virgen María, bajo la advocación del Carmen, y llevó al vidente en éxtasis hasta casi la mitad del camino entre el Lentisco y la entrada de la finca de las Apariciones. DESDE ALLÍ, Y SOBRE LAS 2,15 DE LA MADRUGADA DEL 16 DE JULIO DE 1973, LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA BENDIJO EL AGUA DEL POZO, dando a Clemente el siguiente Mensaje:)

La Santísima Virgen María

«Hijitos míos: Ya queda el Agua del Pozo bendecida por mi Mano Poderosa, mi Mano de Madre de Bondad. Desde este momento podéis beber el Agua del Pozo y obrará curaciones en los enfermos. BEBED CON CONFIANZA DEL AGUA DE VUESTRA MADRE: EL AGUA DE VUESTRA MADRE DEL PALMAR, QUE CURA LAS ENFERMEDADES ESPIRITUALES Y CORPORALES. Bebed con confianza. He ahí el sello de El Palmar: El agua bendecida por mi Mano. A muchos curará. Llevad el Agua a los enfermos de todas partes, en vuestras ciudades y en vuestras Naciones. Mi bendición a todos vosotros ».

(Terminado el éxtasis, fuimos todos hacia el Sagrado Pozo, para beber del agua milagrosa y dar gracias a la Santísima Virgen por tan maravilloso regalo. Antes de abrir el Pozo, Clemente Domínguez dirigió un misterio del Santo Rosario, que todos rezamos con gran fervor. El vidente procedió a la apertura del Pozo de Nuestra Madre del Palmar, en presencia de un buen número de peregrinos españoles y extranjeros, bebiendo todos de ese milagroso manantial; llenando, a la vez, cada peregrino, sus recipientes para llevar a sus ciudades y naciones. Allí permanecimos hasta casi el amanecer. Cuando nos retiramos a nuestras casas, aún permanecía en oración, en el Lentisco, un grupo de personas, la mayoría franceses. Cuando llegamos a El Palmar, sobre las cuatro de la tarde del día 16 de julio de 1973, ya había un buen grupo de fieles orando ante la Sagrada Imagen de Nuestra Madre del Palmar, y llegaban continuamente autocares y turismos de distintas partes de España y del extranjero, entre ellos, un buen número de enfermos. Comenzamos las oraciones propias del Lugar y luego la celebración de la Santa Misa. Durante toda la tarde y parte de la noche hubo seis Misas: La primera y segunda, por dos Sacerdotes franceses; la tercera, cantada solemnemente por un Sacerdote español, que fue la más concurrida, ya que el momento en que estaba la mayor parte de los peregrinos. Las otras tres Misas, celebradas después de la Solemne Procesión con la Imagen procesional de Nuestra Madre del Palmar, correspondieron a un Sacerdote de Venezuela y dos españoles, pues había seis Sacerdotes dispuestos a celebrar Misa. Las Comuniones y confesiones fueron muy numerosas. Ya caída la tarde se organizó una Solemne Procesión con una Imagen de la Santísima Virgen María, desde el Lentisco hasta el Sagrado Pozo. Era inmenso el número de peregrinos que acompañaban a la Santísima Virgen en este recorrido procesional. La Sagrada Imagen de Nuestra Madre del Palmar, se detuvo en el Sagrado Pozo y allí permaneció hasta altas horas de la noche, presidiendo y mirando a sus hijos peregrinos que bebían con gran fe el agua milagrosa y llenaban sus recipientes para llevarla a sus ciudades y Naciones, tras ser abierto el Pozo, con gran solemnidad, por Clemente Domínguez. Dicho vidente dirigió a todos los fieles unas palabras, dejando bien claro que el Agua del Pozo era completamente gratuita y que si alguna persona, sin escrúpulos de conciencia, se atreviera a exigir dinero por el agua, dicha persona no era de los nuestros, o sea, de los encargados de dar el Agua del Pozo, con legítima autorización, ni verdaderamente devoto de Nuestra Madre del Palmar. Repetimos: El Agua del Sagrado Pozo de El Palmar de Troya, es completamente gratuita. Si alguna persona ofreciera agua diciendo que es de la Virgen y exigiendo dinero, por caridad, ¡no la acepten!)

Día 15 de agosto de 1973

(Sagrado Lugar del Lentisco de El Palmar de Troya. Festividad de la Asunción de la Santísima Virgen María. Gran número de peregrinos acudió de distintas partes de España, en especial de Valencia, Granada y Cádiz, a rendir homenaje a Nuestra Madre Celestial. Comenzaron los Cultos el día 14 por la noche, con la celebración de una Solemne Misa Cantada, por un Sacerdote español, según el Rito Tradicional, como se hace siempre en este Sagrado Lugar. A continuación, otro Sacerdote celebró otra Misa, quedando después el Santísimo Sacramento Expuesto hasta las 5,30 de la madrugada del día 15, concluyendo la Exposición con una Solemne Procesión con Su Divina Majestad hasta las afueras de la finca. A continuación, otro tercer Sacerdote, celebró el Santo Sacrificio de la Misa en la alborada del día 15. Por la tarde, tras el rezo del Santo Rosario Penitencial y demás oraciones, sobre las 8, se celebró otra Santa Misa, a la que asistieron con gran devoción un buen número de personas, que rodeaban el Lentisco ante la Divina Faz y la Imagen de Nuestra Madre del Palmar. Tras la Misa, se llevó la Imagen procesional de Nuestra Madre del Palmar en Solemne Procesión hasta el Sagrado Pozo y la Divina Pastora. El día 15 de agosto de 1973, se curaron con el Agua del Pozo de Nuestra Madre del Palmar, dos enfermos: Un muchacho joven, de Granada, y una señora de Sevilla.)

Algunas de las curaciones milagrosas de enfermos en el Sagrado Lugar de El Palmar de Troya

Son muchos los enfermos que han recobrado la salud corporal en el Sagrado Lugar de El Palmar de Troya, sobre todo a través del Agua bendecida por la Santísima Virgen. Desde el 16 de julio de 1973, en que Nuestra Madre Celestial bendijo el Agua del Sagrado Pozo, nos vienen constantemente noticias de curaciones gracias a esa Agua milagrosa.

El Padre Eterno manifestó a un vidente de El Palmar: Que los enfermos curados estaban obligados a publicar su curación a la mayor Gloria de Dios, de la Santísima Virgen y de las Apariciones de El Palmar de Troya.
Cumpliendo con lo mandado por el Cielo, a continuación publicamos relación de algunos enfermos curados gracias a las Apariciones de la Virgen María en El Palmar de Troya. 

En la tarde del Domingo de Ramos de 1971, celebrando un Viacrucis en El Palmar de Troya, Don Fernando Gómez Moreno, de Cádiz, España, que sufría fractura tibial y rotularia, con la pierna anquilosada, recibió del Cielo su curación ante varios testigos.

Doña Consuelo Alonso, residente en Brenes, Sevilla, España, tenía un quiste en el pecho desde hace más de un año. El 16 de julio de 1973 fue a El Palmar de Troya, y pasó un pañuelo por la Santa Faz que allí se venera, pidiéndole que la desapareciera el quiste, ofreciéndole llevarlo siempre en el pecho. A los tres días fue a ver al médico y éste la dijo que el quiste había desaparecido, quedando el médico muy extrañado.
Doña Ángeles Santana, residente en Brenes, Sevilla, España, tenía una úlcera en una pierna, infectada hace más de cinco años. No se le secaba con nada, y el médico no sabía ya qué medicina mandarla, dejando ya de recetarla ninguna, ya que no se le cerraría porque era diabética. Se aplicó sobre la úlcera Agua de El Palmar del Sagrado Pozo y a los cuatro días la tenía curada.
Doña Amparo Gómez Pérez, residente en Brenes, Sevilla, España. Esta señora padecía del corazón, y el médico la había ordenado que no se moviera para nada, pues tenía el corazón en muy malas condiciones. Se la dio Agua del Santo Pozo de El Palmar, y desde que la tomó está haciendo su vida normal.
Doña Rosario Ocaña Marchena, residente en Brenes, Sevilla, España. Tenía una piedra en el riñón y un grandísimo dolor. Desde que tomó el Agua del Pozo de El Palmar se la quitó el dolor. Fue a ver al médico, la sacaron radiografías y tenía los riñones completamente limpios.
Doña Dolores López, residente en Brenes, Sevilla, España. Tenía, desde hace 10 días, una inflamación grandísima en el vientre y no se la curaba. Tomó el Agua de El Palmar y se la quitó inmediatamente la inflamación.
Doña Manuela Martínez, residente en Brenes, Sevilla, España. Tiene un hijo de 19 años que estaba malo con los nervios. Este muchacho estaba siempre encerrado en una habitación, sin querer salir ni ver a nadie. La madre no le podía ni hablar, pues la contestaba de muy malos modos. La madre le llevó Agua del Pozo de Nuestra Madre del Palmar, y le dijo que rezara tres Avemarías. El enfermo tomó el Agua y tras un maravilloso prodigio acaecido a la madre, ésta entró en la habitación del hijo, y le encontró de rodillas rezando. Este la dijo a ella que le estaba pasando una cosa muy rara y desde entonces el muchacho está mucho mejor.
Doña Rosario Salazar Delgado, residente en Sevilla, España. Tenía una pierna desde hace muchos años completamente inútil. Acudió a El Palmar de Troya el día 15 de agosto de 1973, para pedir la curación de un familiar suyo. Según manifestó ella, no se acordó para nada de su pierna, pues estaba resignada, desde hace muchos años, a estar inutilizada de ella. Pero estando oyendo la Santa Misa donde está la Santa Faz y la Imagen de Nuestra Madre del Palmar, y de repente sintió vida en su pierna y se dio cuenta que podía moverla perfectamente, comunicándolo a una amiga que estaba a su lado. Este milagro lo comunicó a algunos inmediatamente, después de haber sucedido y concretamente a Manuel Alonso Corral. Aproximadamente un mes y medio después de su curación, visitamos a esta señora en su domicilio, Manuel Alonso y dos devotas de Nuestra Madre del Palmar, comprobando personalmente, cómo la pierna la había sido suficientemente curada para poder utilizarla en la vida normal.
Otras noticias recibimos de Cádiz, Sevilla, Palma de Mallorca, pueblos de Sevilla, de milagrosas curaciones que el Agua de Nuestra Madre del Palmar viene haciendo al que la bebe con fe, y que próximamente serán publicadas.

Curaciones milagrosas con el Agua del Pozo de Nuestra Madre del Palmar, de El Palmar de Troya
Comunicamos otras curaciones de enfermos, gracias al Agua del Pozo de Nuestra Madre del Palmar.
Mi esposo José Vázquez Martínez, de Monforte de Lemos (Lugo), tenía un tumor canceroso en el estómago. El médico, un especialista de Orense, le dio vida para 15 días. Le encomendamos a la Virgen en el Cenáculo y tomó Agua del Pozo bendecida por Nuestra Madre del Palmar, que precisamente me había dado una señora que fue a El Palmar en la concentración del 12 de octubre de 1973. Y se ha curado completamente. Ahora come de todo. El mismo médico que lo vio antes, ahora al ver que no tiene nada, dijo: Esto es verdaderamente un milagro. Muy agradecida lo notifico para que lo publiquen en el Boletín de Curaciones. Firmado: Dorinda Vázquez.
Yo, Magdalena Rodríguez González, de Monforte de Lemos (Lugo), estaba mal del riñón, corazón, hígado y estómago. En el riñón tenía piedras. Una señora amiga me dio Agua del Pozo bendecida por Nuestra Madre del Palmar, traída de la concentración del 12 de octubre de 1973; la tomé con mucha fe, rogando a la Virgen me curara solamente lo de más necesidad, y me ha curado todo, ya que me encuentro muy bien. Lo notifico para que lo publiquen en el Boletín de Curaciones, para mayor gloria de la Virgen Nuestra Madre del Palmar. Firmado: Magdalena Rodríguez González.
Anticipamos, hasta que nos manden datos concretos, la maravillosa curación de una hermana de un gran Apóstol de Cádiz, doña Berta Rivero, que vive en Cádiz, calle Santiago nº 8, y que el día de la Inmaculada se desplazaron hasta El Palmar varios miembros de su familia a dar gracias a la Virgen por la curación a través del Agua del Pozo.
Anticipamos varias curaciones más, que próximamente publicaremos con detalle: Una en el pueblo de Loja, tres en Barcelona, otra en Cádiz, dos en Irlanda y una en Méjico, todas con el Agua del Pozo de Nuestra Madre del Palmar.

Más curaciones milagrosas con el Agua del Pozo de Nuestra Madre del Palmar, de El Palmar de Troya
El señor Alonso Tejo, de Valladolid, nos comunica el siguiente milagro: «Doña Emiliana Buenaposada García, con domicilio en Valladolid, de 66 años de edad, con reuma desde 1936, acusándose más la enfermedad con el paso de los años, hasta que en 1964, el reuma ya se convirtió en una artrosis incurable, con el peligro de rotura de los huesos de una de las piernas si doblaba la rodilla. Tenían que levantarla de la cama y acostarla en los momentos más críticos de la enfermedad. Ha sido dada por incurable por los doctores…, de Valladolid. Del Agua traída por mí, que repartí, llegó un poco a esta señora a través de un primo. Empezó a tomarla al mismo tiempo que inició una Novena a la Virgen del Carmen, de la que es muy devota; y, al noveno día, sintió un impulso de levantarse de su silla de ruedas y así se encontró en medio de la habitación andando ante su propio asombro, pues no daba crédito a lo que veía: Estar de pie y andar. Entonces empezó a mover la pierna con normalidad repetidas veces para cerciorarse del gran milagro y llena de júbilo. Desea visitar el lugar de El Palmar de Troya cuando encuentre una ocasión propicia. Actualmente está totalmente curada desde el instante del milagro».
Doña May C. Souza Neves, de San Pablo, Brasil, nos comunica el siguiente milagro: «Distribuí muchos frascos con Agua del Pozo y ya hubo un milagro: D. Gilberto Grande, con domicilio en San Pablo, Brasil. Este señor, con cáncer, sufriendo dolores terribles, cuando tomó el Agua, los dolores desaparecieron instantáneamente. Esto aconteció en un hospital».
El joven Antonio Sánchez Malaver, que trabaja como mecánico en los talleres Bermúdez, Sevilla, padecía desde hace mucho tiempo continuos dolores de cabeza de tipo neurálgico. El día 3-1-74, bebió Agua del Sagrado Pozo de El Palmar, e inmediatamente se sintió curado.
Doña Agustina Martínez Carreño, residente en Barcelona, padecía desde hace 4 meses una trombosis con gangrena en una pierna, que tenían necesariamente que amputarla. El 16 de julio 1973 acudió a El Palmar de Troya y se aplicó sobre la pierna enferma Agua del Sagrado Pozo, sintiendo inmediatamente una gran mejoría, curando completamente el 23 de agosto de 1973.
Curación milagrosa con el Agua del Pozo del Sagrado Lugar de El Palmar
Para mayor gloria de Dios y de la Santísima Virgen María, dejamos constancia de la curación milagrosa con el Agua del Pozo de El Palmar de Doña Ester Rivero de Rosa, residente en Málaga, España, según la carta enviada por Doña Berta Rivero, hermana de la enferma, el 13 de abril de 1974. La enferma, según diagnóstico médico, tenía dos quistes en un pecho, uno del tamaño de un huevo de gallina y otro más pequeño. Tras reiteradas revisiones, el médico la aconsejó que se operase urgentemente, pues los quistes irían avanzando por horas, ya que era de tipo poliquístico. Se fija con el cirujano la fecha de la operación, con habitación reservada, etcétera. Pero la manda ir al día antes a su consulta para reconocerla y ver lo que ha avanzado. Antes de ir, la enferma se impregna toda con el Agua de El Palmar pidiéndola a la Santísima Virgen María la cure si es su voluntad, llena de Fe. Tenía grandes dolores. Cuando llegó al reconocimiento, el médico, atónito, la dice: “¡Señora, yo no sé qué ha ocurrido aquí!, pero ya no tengo que operarla. Esto se ha disuelto y le queda una ligera inflamación, que pudiéramos llamar una mastitis que con estos comprimidos se la desaparecerá.” La medicina no la tomó, y siguió con el Agua Milagrosa, continuando con buena salud. La señora Berta Rivero, un tiempo después, nos dijo que su hermana no tenía ninguna señal de su dolencia, estando completamente curada. Toda la familia fue a El Palmar, con este motivo, para dar gracias a la Santísima Virgen. Doña Berta Rivero lo publica mediante la carta para mayor gloria de Dios y de Nuestra Santísima Madre.